
- Bueno, pues aquí estamos de nuevo.
Estuvo bien el viajecillo por tierra, verdad Filétez?
- Pues sí, jefe, pero no se está en ningún lugar mejor que en nuestro querido mar.
- En fin, digamos adiós con la manita desde el barco a todos aquellos que se quedan en tierra. A todo aquello que dejamos atrás y... Sr Sulu... ponga rumbo a...
- Ejem ejem. Señor, creo que es la hora de su pastilla.
- Es la emoción Filétez, es la emoción.